-¿Tú qué? –Pregunté impaciente.
-¿Recuerdas el sueño que te conté? El de la chica que muere, con el que sueño cada noche.
-Claro. –No era cuestión de olvidar lo poco que me contaba de él.
-Cuando estoy contigo no lo tengo. Cuando duermo en tu casa no sueño, pero esta semana que he estado fuera ha vuelto a suceder y cada vez es más insoportable.
-Bueno, casualidad. ¿Era eso lo que querías decirme? –Dije un tanto desilusionada. Supongo que quería escuchar un te quiero de sus labios… Aunque no sé por qué.
-No, no es casualidad. Lo sería si el sueño fuera diferente… Pero en este caso no puede ser una coincidencia. –Me miró unos instantes antes de volver a fijar la vista en la carretera y al ver mi expresión volvió a hablar. –Reila, tú eres la chica que aparece en mis sueños.
-¿Qué?
En ese momento empecé a visualizar cada detalle del sueño, punto por punto y hecho por hecho. Busqué cualquier cosa que me revelara el mínimo dato sobre lo que Nick pensaba o sentía hacia mí.
-Ya lo has oído. No me hagas repetirlo. –Dijo sin mirarme en ningún momento.
-¿Eso significa algo? –Tuve el valor de preguntar. –Quiero decir, en el sueño la chica, osea yo, es el amor de tu vida… ¿Eso significa algo?
-Hemos llegado. –Dijo aparcando el coche y bajándose de este.
Apresuradamente abrí la puerta y me arrojé fuera del Audi de Nick. Corrí hacia él y le agarré por la manga de la chaqueta negra que llevaba.
-Nick, ¿significa algo? –No contestaba. -Mírame y dime algo.
En un rápido movimiento Nick se zafó de mi mano y empujándome contra la pared quedamos uno enfrente del otro, sólo separados por algunos centímetros y con las respiraciones agitadas. Sus brazos me impedían escapar ya que estaban colocados uno a cada lado de la pared en la que Nick me había dejado empotrada. Claro que yo tampoco quería escapar… Pude notar su aliento mentolado, y el calor de su cuerpo me invadía. Sin embargo y muy a mi pesar él no permitió que nuestros cuerpos se tocaran en ningún momento.
-No insistas, Re. –Dijo bajando el rostro y alejándose de mí. –Vamos a comer…
Y no tuve más remedio que aceptar la situación. No podía pretender que Nick me quisiera si yo no sabía lo que sentía por Nick. Que me atraía sexualmente estaba más que asumido. Pero, ¿amor? No creo, era demasiado pronto como para sentir algo tan fuerte por él. Sin embargo necesitaba besarlo… Me apetecía mucho. Igual que me apetece un cigarrillo después de una gran disputa. Y bueno, si pensamos en su sueño podemos sacar la conclusión de que estamos destinados a querernos… Pero sólo es un sueño, ¿no?
Entramos en la cafetería. Bueno, en el tugurio más que cafetería. Era un bar de mala muerte al cual sólo parecían ir borrachos y enfermos.
-¿A dónde coño me has traído? –Pregunté a Nick por encima del hombro.
-Tengo un colega aquí que nos dará de comer gratis.
Resoplé. ¿Tenía “colegas” en todos lados o qué?
Después de tomarme la chuleta más seca de mi vida y de unas cuantas preguntas insinuantes por parte del conocido de Nick, nos fuimos. Yo apunto de vomitar y mi compañero echándole miradas asesinas a su colega que reía exageradamente.
No entendía que se pusiera celoso e intentara protegerme con miradas. No podía pretender que no se me acercara nadie más que él si no me decía lo que sentía.
Llegamos a casa agotados y lo primero que hice fue tirarme al sofá como si fuera un plomo. Una vez más, como el día que nos conocimos, pude notar la mirada de Nick clavada en mis piernas, que quedaban total y enteramente al descubierto por lo corto del vestido.
Me duché una vez más y mientras veía la tele pude oír el agua correr, signo de que Nick también estaba tomando una ducha.
Al terminar se sentó a mi lado y pude oler la dulce fragancia a champú de limón. Vimos la tele un rato, compartimos un bol de palomitas y algún que otro comentario sobre la programación.
En un momento determinada pude notar que Nick ya no miraba la televisión, que su mirada estaba fija en mi perfil y que parpadeaba con mucha suavidad.
-Estás preciosa con el pelo mojado… -Dijo colocando un mechón de mi húmedo pelo detrás de mi oreja.
-¿A qué viene esto?
"En un rápido movimiento Nick se zafó de mi mano y empujándome contra la pared quedamos uno enfrente del otro, sólo separados por algunos centímetros y con las respiraciones agitadas"
ResponderEliminarDios, me desespera este chaval --" Bésala de una puta vez! o dile algo! o lo que sea! xDDD
En serio, Nick es desesperante, tanto secreto... Yo me volvería loca y le mandaría donde yo me se --"
"la chuleta más seca de mi vida" Que rico hahaha Me morí de risa con eso xDDD
Así me gusta, que subas rápido :P